Terminator

La más reciente entrega en la icónica saga del reconocido director, James Cameron, ha llegado a los cines de todo el mundo: Terminator Dark Fate. Originalmente haciendo su debut por allá de 1984, la saga de Terminator ha marcado un hito en el mundo del cine y los efectos visuales gracias a su revolucionaria visión y uso de técnicas tanto prácticas como digitales. Mostrar viajes en el tiempo y máquinas imparables bajo tejido humano no era solo una idea innovadora en aquel entonces, sino toda una complicada tarea a la hora de hacerlo lucir convincentemente. Años después, en 19991, su primera secuela conocida como “Terminator: Judgement Day” marcaría otro increíble adelanto en la industria.

Terminator 2: Judgement Day

Era una muestra de todo lo que los efectos visuales podían lograr en un filme, ya que en mucha de sus escenas el equipo no tenía idea de cómo lograrían filmarlo y hacerlo lucir real. Fueron muchas las ocasiones donde tuvieron que mejorar la tecnología que había disponible en ese entonces o incluso inventar nuevas técnicas a la hora de rodar algunas de las escenas más cruciales. Prueba de ello, hicieron uso de la técnica de motion capture antes de que el concepto existiera como tal. Para lograr capturar la forma de Robert Patrick, el actor encargado de interpretar al temible T-1000, un robot asesino con forma líquida, pintaron una cuadrícula negra en todo su cuerpo, con la cual pudieron medir cada uno de los movimientos de su cuerpo a la hora de filmarlo con varias cámaras en múltiples ángulos.

Gracias a esto fue posible registrar todos los movimientos del actor para después imponer el efecto del metal líquido sobre su cuerpo, crear modelos 3d y poder crear algunas de las escenas más icónicas del cine.



T 1000

A pesar de que las primeras dos entradas fueron las más reconocidas, no podemos descartar el increíble trabajo técnico en cuanto a efectos visuales del resto de los filmes en la saga de Terminator. Tomemos por ejemplo la anterior cinta en llegar a los cines en 2015, Terminator: Genisys. Si bien sabemos que rejuvenecer el rostro de los actores es una técnica que está de moda en Hollywood, este filme lo llevó al siguiente nivel: no sólo recrearon por completo el rostro de Arnold Schwarzenegger cuando era joven y apareció en la primera cinta en 1984, sino además impusieron su rostro sobre el de un fisicoculturista que fungía como su doble de cuerpo, y todavía encima de ello agregaron los efectos visuales para recrear el endoesqueleto del robot T-800. Toda una proeza que demostró una vez más, que tan lejos está dispuesto a llegar el equipo involucrado en las películas de la saga de Terminator.

T 800

Lo cual nos lleva finalmente a la más reciente entrega, Terminator: Dark Fate, donde finalmente se reúnen las dos más grandes estrellas de la saga, Linda Hamilton y Arnold Schwarzenegger, quienes interpretan a Sarah Connor y las múltiples encarnaciones del T-800. Con un presupuesto de 255 millones de dólares, es claro que esta película también hará un impresionante uso de los efectos visuales a cargo del reconocido equipo de Industrial Light & Magic

Nuevamente se le dará un cuerpo y rostro más joven a Schwarzenegger a través del CGI,escaneando sus facciones y creando un modelo en 3d que esta vez estará impuesto sobre el cuerpo del doble, Brett Azar. De igual manera, se cree que se usará esta misma técnica para imponer el rostro rejuvenecido de Edward Furlong para recrear escenas con John Connor en su juventud. Por otro lado, de manera similar a como se hizo en 1991 con Robert Patrick, se implementará uso extensivo de motion capture para captar los movimientos de Gabriel Luna y crear los efectos necesarios para traer al villano de esta cinta, el nuevo modelo de Skynet, a la vida.

Arnold Scharzenegger