El Proceso Creativo de WolfWalkers

Wolfwalkers es una película animada de fantasía y aventura, dirigida por Tomm Moore y Ross Stewart. La animación está a cargo de Cartoon Saloon y Mélusine Productions, estudios animados europeos ubicados en Irlanda y Luxemburgo respectivamente. Su historia nos lleva al pasado, cuando la magia y la superstición reinaban en el mundo. Ahí conoceremos a Robyn Goodfellowe, una joven aprendiz de cazadora que ha viajado a Irlanda junto a su padre para acabar con la última manada de lobos que anda suelta por las tierras. Sin embargo, al aventurarse más allá de las murallas, Robyn conoce a una niña que pertenece a una tribu misteriosa, cuyos miembros tienen el poder de transformarse en lobos durante la noche. De esta manera, Robyn se irá adentrando en el mundo de los Wolfwalkers, ayudando a quienes su padre ha jurado destruir.

Sin embargo, Wolfwalkers no se distingue únicamente debido a su historia original. Lo cierto es que esta producción animada se destaca también gracias a su diseño de personajes, animación y creatividad a la hora de presentar diversas escenas. Es por ello que nos hemos tomado el tiempo para hablarte más a fondo acerca de la producción de Wolfwalkers y el proceso creativo detrás de ella.

Este ha sido un proyecto que se ha ido desarrollando por un largo tiempo, siendo desde hace 7 años cuando las primeras ideas y versiones del guion comenzaron a surgir. Este fue un proceso largo por si solo, ya que la producción comenzó formalmente hasta 3 años después.

“Ross y yo estuvimos inspirados por las leyendas que se contaban en Kilkenny, de las cuales aprendimos cuando éramos tan solo unos niños. Los Wolfwalkers son básicamente la versión irlandesa de los hombres lobo: donde sus espíritus abandonarían sus cuerpos para recorrer los bosques en formas de lobo, mientras que sus cuerpos humanos permanecían dormidos en casa”. – Tomm Moore, director de Wolfwalkers.

 

Representando Dos Mundos Diferentes

Una de las primeras ideas era hallar la manera en distinguir las escenas llenas de magia que toman lugar en el bosque de las escenas que ocurren en la ciudad. Esto lo lograron utilizando diferentes líneas y trazos para cada escenario: mientras que la ciudad se usarían figuras y líneas rígidas, el bosque tendría un aspecto más orgánico con figuras y líneas más sueltas. Otro punto importante a notar es que la ciudad utiliza muchas sombras y líneas rectas para crear un ambiente más opresivo. Por su parte, el bosque se distingue por usar luces, tonos vibrantes y diseños que evocan una sensación de libertad y amplitud.

Este tipo de contrastes se terminaron por aplicar no solo a los escenarios sino también a los personajes. Mientras que los ingleses y habitantes de la ciudad tienen un delineado grueso y oscuro, la tribu del bosque tiene un delineado delgado e irregular, casi como hecho a lápiz de manera rápida. De esta manera rápidamente se entiende que son personajes que pertenecen a mundos completamente distintos.

WolfWalkers

“Utilizamos todas las herramientas que pudimos pensar: figuras, colores y diseños que pudieran volver nuestra historia lo más expresiva posible. Esa es una de las ventajas que ofrece la animación tradicional, ya que tienes mayor libertad para dibujar, pintar y representar tu historia de manera visual. Puedes tener escenas con gran atención al detalle o usar elementos minimalistas y abstractos, dependiendo de la emoción que quieras evocar para cada una de ellas”. – Tomm Moore, director de Wolfwalkers.

 

La Magia de los Wolfwalkers

WolfWalkers

Por supuesto, a pesar de que la animación tradicional es una parte fundamental en la película, no significa que Wolfwalkers no haya utilizado las herramientas tecnológicas disponibles en la actualidad. De hecho, una de las innovaciones más importantes en la producción de Wolfwalkers fue el uso de realidad virtual y cgi, en conjunto con animación tradicional cuadro por cuadro, para lograr representar las escenas que ocurren desde el punto de vista de los Wolfwalkers. Este revolucionario proceso fue creado con ayuda del animador Eimhin McNamara, donde primero se creaban todos los escenarios mediante realidad virtual y cgi. Posteriormente se imprimían todas esas imágenes y se trazaban con carboncillo y lápiz.

“Usamos movimientos de cámara y animación tradicional junto a imágenes previsualizadas en 3D para crear la visión de los lobos, de modo que la audiencia pudiera presenciar cómo es que estos personajes ven el mundo a su alrededor a la hora de correr por el bosque. Nunca habíamos hecho algo similar anteriormente pero dio excelentes resultados, cuando la gente ve estas escenas realmente se emocionan”. – Ross Stewart, director de Wolfwalkers.

Aparte de estas escenas especiales, el resto de los escenarios fueron dibujados a mano en Photoshop por un equipo de aproximadamente 300 artistas. Por su parte, la animación fue llevada a cabo con la ayuda de TvPaint y Moho, programas que les permitieron facilitar el proceso de rigging para mover ciertos personajes o elementos, en escenas que requerían desde detalles pequeños hasta multitudes.