Detrás de Cámaras: La Animación de Cómo Entrenar a tu Dragón

Como Entrenar a tu Dragón es una película de fantasía y animación 3D, producida por Dreamworks Animation. Su historia nos presenta las aventuras de Hipo, un joven viviendo en una aldea de vikingos que dedican sus vidas a entrenar para combatir dragones. No obstante, un día se encuentra con un poderoso dragón que se encuentra herido pero en lugar de acabar con su vida, decide ayudarlo y convertirse en su amigo.

Esta cinta resultó ser todo un éxito, al recaudar casi 500 millones de dólares en taquillas y ser premiada con diversos galardones gracias a su impresionante animación y banda sonora. De hecho, todo esto daría lugar a una exitosa franquicia que incluye 2 secuelas a la película original, 5 cortos animados y 2 series de televisión. Por si esto fuera poco, también cuenta con múltiples novelas, cómics, videojuegos, espectáculos en vivo e incluso parques temáticos en su haber.

Con ganancias totales que superan los $1.6 billones de dólares, la saga de Cómo Entrenar a tu Dragón se ha posicionado como una de las más exitosas en la industria de animación. Es por ello que hemos decidido darle un vistazo más de cerca a la producción de estas cintas y hablarte sobre su proceso creativo a detalle.

 

DESARROLLANDO LA TRILOGÍA DE CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN

Después del tremendo éxito obtenido por la primera entrega, Dean DeBlois tenía la ambición de llevar la secuela al siguiente nivel. DeBlois, quien es el director detrás de toda la trilogía, planeó cuidadosamente diversos elementos que están presentes a lo largo de toda la historia. Por ejemplo, ciertas situaciones y personajes que conocemos en la primera entrega tienen un mayor desarrollo e importancia en la secuela. De igual manera, distintos elementos que aparecen en la segunda parte cobran una mayor relevancia en la tercera cinta. Así la historia va cobrando más y más intensidad hasta llegar a una conclusión emocionante y satisfactoria, o al menos eso era lo que esperaba conseguir DeBlois con su trilogía animada.

“Mi ambición es tomar ciertas nociones que se presentaron en la primera cinta, llevarlas a la segunda parte y desarrollarlas, responder algunas interrogantes sobre la vida de Hipo y los dragones, y finalmente reunir todas las distintas líneas argumentales en una conclusión de proporciones dramáticas y enormes”. – Dean Deblois, escritor y director en la trilogía de Cómo Entrenar a tu Dragón.

Por supuesto, esto conlleva ciertos retos. Por ejemplo, entre cada película existe una cierta cantidad de tiempo transcurrido de modo que los personajes cambian y crecen a lo largo de la historia. Poder mostrar esa evolución en los personajes pero de manera que se pudiera seguir reconociendo a todos ellos fue un reto a lo largo de toda la trilogía. Por ejemplo, a pesar de que Hipo es el protagonista de la historia, no podía simplemente convertirse en una figura heroica de repente: por el contrario, había que mostrar ese crecimiento poco a poco a lo largo de la historia.

Todas las imágenes son propiedad de Dreamworks.

Después de todo, una parte del encanto en su personaje era que comenzó como un adolescente inadaptado y extraño ante los demás vikingos de su aldea. Había que conservar todos esos elementos icónicos de Hipo a la vez que adoptaba rasgos más heroicos. Por supuesto, el punto central de Cómo Entrenar a tu Dragón es la relación especial entre Hipo y Chimuelo. Era crucial tampoco perder de vista esto a lo largo de las 3 cintas, pues aunque Hipo eventualmente es aceptado y reconocido por los miembros de su aldea, Chimuelo es su mejor amigo y su más cercano compañero.

Otro aspecto importante era el desarrollo de nuevos conceptos para los dragones que aparecían en la trilogía. Por ejemplo, en la primera cinta podemos ver a una gran variedad de criaturas voladoras y que son capaces de escupir fuego. Es por ello que en la secuela decidieron tomar una dirección completamente distinta, al crear a un colosal dragón que tiene características más acuáticas.

Todas las imágenes son propiedad de Dreamworks.

“Queríamos que los dragones fueran increíbles y fantásticos pero que también pudieran sentirse reales y tangibles. Además debían tener un cierto sentido del humor y ser capaces de poder expresar ideas. Cada dragón surge a partir de la combinación de diversos elementos: como bulldogs, abejorros y helicópteros. Suena bastante extraño pero al combinar esto y desarrollar diseños conceptuales llamativos es que logras crear personajes animados memorables”. – Simon Otto, animador de personajes en Cómo Entrenar a tu Dragón.

 

EL PROCESO DE ARTE Y ANIMACIÓN

Detrás de Cámaras: La Animación de Cómo Entrenar a tu Dragón

Todas las imágenes son propiedad de Dreamworks.

De hecho, Simon Otto fue uno de los artistas más involucrados durante la producción de la primera cinta de Cómo Entrenar a tu Dragón. Como jefe del área en animación de personajes, Otto estuvo trabajando de cerca con el departamento de diseño y arte conceptual. Conforme Nicolas Marlet y los demás artistas conceptuales iban desarrollando sus diseños, Otto se encargaba de supervisar su transición al mundo 3D: por medio del modelado y rigging. Sin embargo, debido a la inmensa cantidad de personajes, tanto humanos como dragones, todo este proceso tardó 2 años en completarse.

Posteriormente Otto comenzó a trabajar de cerca con los directores de la cinta, a la vez que revisaba cada escena en la película: supervisando el desarrollo de los personajes, sus movimientos y expresiones para asegurarse de que se vieran consistentes a lo largo de la cinta. Ayudó a construir diversas escenas e incluso se encargó de animar algunas secuencias él mismo. Y debido a que los directores del proyecto tenían ideas muy específicas acerca de cómo debían lucir y comportarse los personajes, Otto era el encargado de verificar que sus requerimientos fueran cumplidos y se reflejase la visión creativa de los directores.

Todas las imágenes son propiedad de Dreamworks.

Por último, puesto que Otto pasó 2 años trabajando de cerca con el desarrollo de los personajes, entendía perfectamente la manera en que debían comportarse y moverse. Debido a todas estas razones, Otto se convirtió en la mano derecha de DeBlois y Sanders, guiando a los distintos animadores a lo largo del proyecto. Todo esto fue logrado mediante el uso de Maya, así como ciertas herramientas propias de Dreamworks como Emo y Rig, las cuales sirven para distintos aspectos como iluminación, texturización, rigging y la animación misma.

“Nuestra meta era lograr crear escenarios, fondos y sets que tuvieran formas muy estilizadas o exageradas pero conservando texturas e iluminación de manera bastante realista. Lo mismo pasó con los personajes y el proceso de animación. Por supuesto que los diseños de los personajes y dragones no son realistas, pero sus poses, movimientos y expresiones sí que lo son”. – Simon Otto, animador de personajes en Cómo Entrenar a tu Dragón.

En opinión de Otto, esto hizo que la animación se volviera el elemento crucial que haría que la cinta se lograse destacar ante las audiencias. Esto se nota especialmente en la escena en que Hipo y Chimuelo forman un lazo, volviéndose amigos. Esta es una escena de seis o siete minutos, sin ningún diálogo entre los personajes y que logra sobresalir gracias a la animación así como la interacción entre ambos.

Antes siquiera de comenzar el proceso de animación, los artistas de Dreamworks se tomaron el tiempo de crear librerías y bases de datos detallando los movimientos así como expresiones faciales de todos los personajes. También se desarrollaron diversos “flap cycles”, los cuales eran utilizados para ilustrar todas las distintas maneras en que los dragones volaban. Naturalmente, al haber tantas especies distintas de dragones, era importante representar la manera única y distintiva en que cada una de ellas movía sus alas, dándoles una apariencia más realista.

Todo esto fue bastante tardado en un inicio pero a largo plazo demostró ser bastante útil: ya que los animadores simplemente tenían que consultar las librerías y bases de datos para buscar los recursos que necesitaban para cada escena. Esto a su vez permitió acelerar considerablemente el proceso de producción, a la vez que los personajes eran animados de manera consistente. Gracias a ello, el proceso de animación tardó únicamente 11 meses, lo cual es sorprendente para tratarse de una película de tal magnitud.

“No queríamos tener dragones con la típica apariencia de siempre. Queríamos criaturas coloridas con gran variación de formas y figuras. Tampoco queríamos que lucieran como una caricatura simplona e infantil, sino como una especie fantástica y completamente nueva. Era nuestra oportunidad de lograr algo nunca antes hecho”. – Simon Otto, animador de personajes en Cómo Entrenar a tu Dragón.

Detrás de Cámaras: La Animación de Cómo Entrenar a tu Dragón

Todas las imágenes son propiedad de Dreamworks.

Los rigs utilizados para los personajes humanos y los dragones resultaron ser increíblemente complejos. Si bien el dragón que apareció en la primera película de Shrek tenía alrededor de 500 controles, todas las criaturas en Cómo Entrenar a tu Dragón superan con creces esta cantidad, llegando incluso a necesitar hasta 4,800 controles en algunos casos. Esta enorme variedad de controles se encuentra interconectada a lo largo del modelo 3D: de modo que si mueves un control en la ceja del personaje, otros se mueven independientemente para formar arrugas en la frente.

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Esto también fue de gran ayuda para poder mover las alas de los dragones, creando distintos patrones respecto a qué tan rápido debían mover sus alas para realizar distintas acciones. Por si fuera poco, todos estos controles permitían mover fácilmente detalles en la membrana de las alas o incluso en la punta de la cola de los dragones: todo de manera que la computadora era capaz de calcular estos movimientos, ahorrando mucho tiempo y esfuerzo a los animadores en ciertas escenas.

Detrás de Cámaras: La Animación de Cómo Entrenar a tu Dragón

Todas las imágenes son propiedad de Dreamworks.

Por otra parte, el enfoque tomado para los personajes humanos fue el poder lograr que tuvieran una gran variedad de expresiones faciales. Esto no solo los haría ver más realistas sino que a su vez ayudaría a que la audiencia se pudiera relacionar con ellos. Y al igual que en el caso de los dragones, tampoco se debían exagerar demasiado las expresiones para que no se parecieran caricaturas. Esto era crucial para lograr el peso dramático que requerían ciertas escenas en la película. Las escenas entre Estoico e Hipo, padre e hijo, eran algunas de las más importantes en este sentido.

“Cada personaje tenía que moverse correctamente pero a la vez presentar un diseño no solo funcional sino llamativo. Es complicado hallar el balance entre todos estos factores. Hay muchos aspectos técnicos así como artísticos a considerar. Pero esto fue posible gracias a la comunicación y colaboración entre animadores, diseñadores, riggers y modeladores”. – Simon Otto, animador de personajes en Cómo Entrenar a tu Dragón.