Entrevista a Fernanda Frick: Cómo destacar a nivel global desde Latinoamérica.

Si eres o estás pensando en convertirte en unx artista en América Latina seguramente te has preguntado qué tan complicado es vivir del arte o si es necesario estudiar en una escuela de renombre como CalArts para poder ser reconocidx internacionalmente y tener un sueldo digno. Lamentablemente es normal tener esas preocupaciones ya que la industria creativa latina aún no está tan desarrollada y sobre todo bien pagada en estos países, incluso antes se pensaba que la única manera de vivir del arte era yendo a probar suerte a Estados Unidos, por ejemplo, que es uno de los países con los estudios más grandes de animación, pero sin los recursos esto es simplemente imposible. Pero gracias al internet las oportunidades de aprendizaje ya están al alcance de más personas y actualmente debido a la pandemia muchos estudios aprendieron que se puede trabajar con talento que no necesariamente esté en sus propios países. Así es como Fernanda Frick logró crear “Here’s the Plan” su primer cortometraje ganador de varios premios en festivales alrededor del mundo, sacar a la luz “Trazos” su primera novela gráfica, fundar su propio estudio de animación en Chile y hasta vender la IP “Raise the Bar” a Netflix.

@ferfrick

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♬ Dreamy Vibes – Ocean Bay Jazz

“Soy Fernanda y soy una directora/escritora de animación, artista de cómics e ilustradora. Tengo 31 años y he vivido toda mi vida en Santiago, Chile. Dato curioso uh…a los 14 años le hice un videoclip animado a una banda estadounidense y por el stress me dio Vitíligo. Por eso ahora tengo una ceja blanca 😅” – Fernanda Frick

Fernanda se enfoca principalmente en hacer animación (dirección, guión, diseño de personajes y storyboard) pero también trabaja como ilustradora y creadora de cómics. En 2019 publicó en Chile su primera novela gráfica “Trazos” que acaba de ser publicada en México gracias a Planeta Cómic y actualmente está trabajando en su segunda novela “Raise the Bar”, esperando ser publicada en Estados Unidos en 2023.

Con tan sólo 31 años Fer ha logrado todo esto desde Chile y sin haber estudiado una carrera “formal”, llevando ya 17 años de carrera si contamos su primer videoclip animado a los 14 años. Y en esta entrevista nos cuenta cómo lo ha logrado:

¿En qué momento te diste cuenta que te dedicarías a la animación?

Creo que mi respuesta es bastante típica, pero desde que tengo memoria siempre he querido dedicarme a esto. Cuando pequeña decía “ ¡Quiero ser dibujante de Disney!” y luego entendería que eso significaba dedicarse a la animación. Pero empecé a tomármelo en serio después de ver el making-of de “El Viaje de Chihiro” cuando tenía 13 años. Ahí aparece Miyazaki dirigiendo, cocinando ramen a su equipo y quedándose hasta tarde en la oficina y viendo eso pensé “ah, ¡la animación está hecha por humanos! Yo también soy una humana, ¡así que puedo hacer animación ahora!” y empecé a buscar programas y tutoriales para aprender.

 

Estudiar animación puede llegar a ser muy caro o incluso inalcanzable para muchas personas en Latinoamérica, cuéntanos ¿Cómo lograste estar donde estás sin una carrera profesional?

Sí, la verdad era bastante frustrante vivir en Chile, porque no había muchas opciones para estudiar acá en esa época. Veía desde lejos las escuelas como CalArts y Gobelins y sabía que no era una posibilidad para mi familia mandarme a estudiar allá (En retrospectiva tampoco creo que me hubiesen aceptado en esas escuelas, jajaja!). Mientras estaba en el colegio (¿preparatoria?) intenté aprender con libros y tutoriales. Luego entré a estudiar a la Universidad Mayor, que tenían la carrera de animación, pero en esa época la malla curricular se parecía más a diseño (ahora es una excelente escuela e incluso fui profesora ahí). Pero en el momento fue frustrante porque sentía que no estaba aprendiendo lo suficiente. Así que para el 2ndo año, tomé solo algunas asignaturas relevantes y complementé mi educación con cursos de guión, ilustración y figura humana en otras escuelas y universidades.

Luego tomé la decisión de salirme de la universidad y meterme a Animation Mentor que era un curso enfocado solo en Animación de personajes 3D y duraba 18 meses. Afortunadamente, justo se dio que mis papás estaban en buena situación económica en ese momento y pudieron pagarlo. Para estándares de Latinoamérica, no era accesible de ninguna manera pero definitivamente más accesible que cualquier otra opción de estudiar en EEUU. También tenía el privilegio de tener un buen nivel de inglés y que fuese una posibilidad para mí.

Pero creo que hoy en día hay opciones mejores y más baratas, como AnimSchool y AnimSquad e incluso en español, como Animationgym y Animum. También las clases pre-grabadas, sin feedback, de varios sitios son mucho más accesibles si se logra ahorrar un poco e ir tomando cursos cortos a tu ritmo. Incluso, la cantidad de material GRATIS en YouTube que existe ahora, ¡es impresionante!

Nunca pude cumplir mi sueño de estudiar la carrera en el extranjero, pero después de eso, he tomado muchos cursos cortos a través de los años porque me gusta aprender. Creo que la educación formal no es importante para ser animador, pero sí educarse de alguna manera. Alguna gente dice que hoy en día estudiar en la universidad es ridículo, pero yo no sería tan dura. Es importante conocerse a uno mismo, y hay personas que necesitan la estructura de una universidad, especialmente si recién saliste de la escuela. Entonces, creo que lo importante es saber que en esta industria tenemos la suerte de que no hay UN solo camino para aprender o ser exitoso. Eso sí, disclaimer, si quieres trabajar en EEUU u otro país, sí vas a necesitar un título profesional de tu área 😅

@ferfrick

Reply to @baharian Thanks! Hope this helps! If anyone has more specific questions about animation let me know! #animation #art #animationtiktok

♬ Lofi – Domknowz

Generalmente lxs escritorxs no ilustran y al contrario lxs animadorxs o ilustradorxs no suelen escribir, ¿nos puedes contar cómo es que llegaste a este cruce de técnicas y qué tan complicado es realizarlas al mismo tiempo en un proyecto?

La verdad pasé muchos años negándome a escribir y hasta el día de hoy no se me da tan natural como dibujar. Principalmente era por miedo, porque sentía que las historias que tenía para contar no eran importantes o nadie iba a conectar con ellas. Pero empecé porque creo que al final mis ganas de hacer una novela gráfica fueron más grandes que ese miedo, y ahí fue cuando escribí “Trazos”. Fue mi primer guión y lo reescribí múltiples veces mientras iba aprendiendo de teoría de guión y leyendo libros.

Se que hay gente que puede “escribir dibujando” y creo que eso es impresionante, pero para mi definitivamente son procesos separados que no puedo hacer al mismo tiempo. Tengo que tener un tratamiento, escaleta y guión cerrado antes de empezar a dibujar o storybordear. Luego voy cambiando y puliendo cosas a lo largo de la producción, pero la base ya está. Lo más complicado creo que ha sido ser abierta a la colaboración al escribir, pero he ido aprendiendo de a poco, colaborando con mi esposo Glenn Lazo y otras talentosas amigas guionistas. Lamentablemente mucho de eso fue en etapa de desarrollo y no sé si alguno de esos proyectos verá la luz 😅

Excepto la novela gráfica de “Raise the Bar” que co-escribimos con Glenn. Me gusta trabajar con él porque así cuidamos los “blindspots” de cada uno y nos balanceamos, por ejemplo el trae harto humor a las historias, ¡cosa que a mí me cuesta mucho escribir! Pero eso, yo escribo porque quiero ver mis propios proyectos hechos realidad. No sé si lo haría muy bien escribiendo por encargo, pero no me cierro a la posibilidad.

Tengo entendido que en tus inicios hacías muchos fanarts, ¿de qué eran? ¿los podemos ver en algún lugar?

Adobe Creative Cloud - Piensa en Grande

Jajajaja ¡noooo! Están enterrados en algún lugar de Newgrounds. Pero la verdad nunca hice muchos fanarts. Tuve mi época de Johnen Vasquez cuando tenía 13 e hice animaciones fanart de Invasor Zim, Fillerbunny y Jonnhy the Homicidal Maniac. Mis papás me mandaron al psicólogo por esa última 😅

Sorry Fer, no debiste mencionar tu Newgrounds🙊
Flash de Johnny the Homicidal Maniac por Fernanda Frick, 2005

¿Nos puedes platicar sobre Pinch, Blink, Stay Alive, el primer videoclip que hiciste a los 14 años?

En esa época (¿2005?) Deviantart tenía un foro de “Job offers” donde había gente buscando artistas y yo promocionaba mi trabajo porque quería tener dólares en Paypal para comprarme libros de animación por Ebay jajaja. Ahí apareció un manager de una banda llamada “Extra Blue Kind”, que quería que le hicieran un banner animado por $20 usd y eligió mi trabajo. Como le gustó dijo “¿y si hacemos un videoclip? Te puedo pagar $120 USD” y yo pensé “¡WOOW, mucho dinero!” y “¿qué tan difícil puede ser?”. Bueno, muy difícil.

No sabía que era un storyboard e iba inventando la historia a medida que iba terminando los planos jajaja. Pensé que me iba a demorar 1 mes y a los 6 meses aún me faltaba la mitad. El manager estaba muy enojado y me dio un ultimátum. Le pedí que me diera 3 semanas más para terminar la mitad que me faltaba y lo logré. Pero por eso me dio Vitíligo jajaja. El manager estaba muy feliz con el resultado, me dijo que lloró y me mandó un bonus de $500 USD (muy ingenua de mi parte pero a los 14 me sentía millonaria). Ahí recién se dio cuenta que yo era una niña de 14 años de un país raro llamado Chile jajaja (cosa que nunca oculté, pero supongo que el nunca chequeo).

Después del video musical, ¿Cuáles fueron tus siguientes proyectos?

Después estuve casi toda la preparatoria sin poder terminar un proyecto. Empecé a aprender formalmente sobre animación y me paralicé. Pero en mi último año empecé un emprendimiento donde vendía flipbooks con mis animaciones por Etsy. Luego no volví a hacer un cortometraje hasta mi primer año de Universidad.

¿A qué edad y cómo surgió la idea de Here’s the plan?

Creo que fue a los 23. Ya había terminado Animation Mentor y tenía curiosidad de cómo se verían mis personajes en 3D. Además me había dado cuenta que ya no tenía la meta de trabajar como animadora para una compañía grande, si no que contar mis propias historias. Además quería saber si podía dirigir a un equipo, porque hasta ahí había trabajado sola. Ahí decidí postular a los Fondos de Cultura y lo gané.

¿Cómo supiste o decidiste que sería un cortometraje?

Ya había hecho 2 cortometrajes como estudiante (Rabbit Stew y Animación Es…) y uno después de Animation Mentor (When I’m Scared), pero ahora quería hacer algo de verdad ambicioso que tuviera una real posibilidad de quedar en festivales 😅

¿Cómo se financió su producción y cuánto tiempo les llevó hacerlo?

Se financió gracias al Fondo Audiovisual del Consejo de la Cultura y las Artes, pero como el proyecto se fue alargando (inicialmente eran 12 minutos y terminó durando 18), tuve que poner de mis ahorros para terminarlo. Creo que puse ⅓ del presupuesto. Pero además, creo que se financió gracias a todo el tiempo y cariño que puso el equipo, que fue mucho más de lo que les podía pagar. Todavía estoy muy agradecida por eso.

En cuanto al tiempo, yo pasé por una pre-producción de unos meses, para hacer el material para postular al fondo, pero luego una vez iniciada la producción donde se sumó el equipo, fueron 2 años.

¿Cómo fue que el cortometraje pudo participar en festivales internacionales de animación y aspirar a los Oscar?

Hice un spreadsheet con todos los festivales y comencé a enviar a todos los festivales relevantes. Los submission fees eran mucha plata, pero conseguí algo de apoyo para que la Universidad Mayor me auspiciara con los fees de los primeros 10 festivales a los que envié. El resto salió de mi bolsillo y me arrepiento un poco porque envié a varios festivales donde no tenía ninguna posibilidad de salir seleccionada porque evidentemente mi corto no calzaba con la línea editorial. Pero en ese momento yo no sabía jajaja. Al final lo rechazaron de 120 festivales, quedó en 20 y ganó 6. Una de las razones fue que era muy largo, es muy difícil meter un corto de 18 minutos en una programación a menos que sea una obra maestra. En su momento me deprimió mucho pero creo que aprecio más que logró encontrar a su audiencia en internet, ¡porque de esa manera llegó a mucha más gente!

Lo de los Oscars es una larga historia, y yo siempre trato de aterrizarlo a la realidad porque solo quedó en la “lista larga”. Tampoco ganamos un festival “Oscar Qualifying”, pero una productora vio el corto y decidió apoyarme para postularlo. Me contactó con ProChile, que financió su estreno en un cine de EEUU y con eso pudo calificar. Luego enviamos un comunicado de prensa a medios locales, porque mi interés era que la gente viera el corto que se iba a estrenar en internet. Pero la prensa distorsionó un poco los titulares y terminó como “¡El nuevo corto que aspira a los Oscars!”.

Personalmente me molesta cuando los facts no son 100% verdaderos, entonces aparecí en mil entrevistas intentando explicar que estábamos muy lejos de lograr un Oscar, pero no me hicieron mucho caso jajaja. Igual agradezco mucho a las personas que me apoyaron en esa época, porque de verdad creían en el corto y ayudó a posicionar mi trabajo en Chile y afuera.

¿Cuáles fueron los premios que les dieron por ganar en algunos festivales? ¿Fue algo monetario?

Creo que solo dos premios fueron monetarios, alrededor de $1.500 USD en total. Pero creo que las “recompensas” que trajo el corto fueron a muy largo plazo y no se pueden medir en plata y creo que fue mucho mejor, porque fue una de las primeras lecciones que tuve sobre lo lento que es el camino en esta industria 😅

¿Cómo nació la idea de Raise the Bar?

Luego de la experiencia con Here’s the Plan, me sentía frustrada por lo imposible que se sentía querer lograr grandes cosas desde Latinoamérica. Como que todo estaba en nuestra contra. Quise hacer un paralelo de esa sensación, con lo que quizás viven los atletas, porque llevan vidas muy sacrificadas e incluso a veces tienen aún menos apoyo que los artistas. Entonces la idea nació de esa frustración pero también de mis ganas de contar una historia esperanzadora para quienes se sienten igual.

¿Cómo es que llamó la atención de Netflix?

Comencé a ir a mercados internacionales, partiendo por MIFA donde no logré contactar a nadie de Netflix. Luego, fui a Pixelatl pero sin haber sido seleccionada de Ideatoon. Creo que pude tener una reunión con un ejecutivo de Netflix solo gracias a que Christian Bermejo me recomendó jajaja. Ahí se interesaron por el proyecto y lo volví a pitchear meses después en Kidscreen. Luego por coincidencia tenía planeado un viaje a Los Ángeles y pitchee el proyecto por 3era vez en las oficinas de Netflix. Un mes después de eso, me llegó la noticia que habían decidido desarrollarlo. En total, pasaron aproximadamente 6 meses desde la primera reunión y eso es considerado rápido. ¡A veces puede pasar hasta un año!

Sé que al momento de negociar con Netflix contabas con representación en USA, ¿crees que sea absolutamente necesario tener unx representante para que una empresa como Netflix se fije en lxs artistas?

No lo sé, creo que mi caso fue bastante particular. Obtuve un representante luego de Kidscreen, cuando la relación con Netflix ya estaba establecida. Quizás jugó un factor en su decisión final, donde generaba más confianza tener ese respaldo pero no lo sé. Pero sí fue útil tener representante al momento de negociar el acuerdo. Sí o sí, recomiendo tener a alguien (puede ser un entertainment lawyer en vez de un manager o agente) para negociar esas cosas. Como artista independiente creo que sí logré llamar la atención al ir a mercados como MIFA, Pixelatl, Kidscreen y Ventana Sur. Pero sí, es difícil que lleguen a ti si no los buscas.

¿Hasta qué punto del desarrollo de Raise the Bar llegaste con Netflix?

Fue un proceso muy lento donde solo llegamos a desarrollar la biblia escrita del proyecto (desarrollo de personajes y escritura detallada de tratamientos de todos los capítulos de la serie) y luego dos guiones de episodios, además de planear la logística de cómo sería la producción de la serie. Lamentablemente nunca llegamos a desarrollar nada visual, pero a la larga fue mejor, porque así me quedé con todos los derechos de los diseños de personajes que había hecho previamente a firmar con ellos.

¿En la producción te dieron la oportunidad de trabajar con artistas que ya conocías o ellxs se encargaron de elegir al talento?

No alcanzamos a trabajar con artistas, pero sí tuvimos la oportunidad de buscar personalmente a quien fue nuestra co-guionista y tuvimos la libertad de elegir. No sé si es un caso usual, pero nos alegra que fue elección nuestra porque pudimos elegir a Laura Sreebny, una guionista excelente que se alineaba con nuestra visión. El equipo fue muy pequeño, solo yo, Glenn, Laura y Carina Schulze que fue nuestra productora creativa y nos ayudó a navegar el mundo del development. Creo que una de las experiencias más valiosas de todo el proceso, fue poder contar con este equipo.

¿Podemos saber la razón por la que el proyecto no siguió con Netflix?

Es difícil resumirlo en una sola razón, porque creo que fueron muchos factores lejos de nuestro control que creemos que influyó en esa decisión. Pero en resumen, creo que fue porque la serie que nosotros queríamos hacer no era la serie que ellos querían hacer.

¿Qué sigue ahora con Raise The Bar? ¿Saldrá a la luz de otra manera?

¡Siii! Como no alcanzaron a comprar los derechos, los recuperamos y ahora será una novela gráfica. Junto a Glenn reescribimos toda la historia para que pudiera calzar en un solo libro. Es como que ahora fuese una película en vez de una serie. Fue difícil porque tuvimos que cambiar y cortar muchas cosas, pero la versión actual del libro nos encanta y es la historia que realmente queremos contar.

¿Qué consejos le das a lxs artistas que quieren trabajar con Netflix?

Quizás esta no es la respuesta que muchxs quieran escuchar, pero creo que mi consejo sería no apuntar a trabajar con una compañía en específico. Al final, las empresas son solo eso y las experiencias pueden variar mucho de producción a producción, de proyecto a proyecto. Creo que es mejor focalizarse en cosas que se pueden controlar personalmente como “Quiero ser un excelente concept artist” o “Quiero hacer un libro”. Esas son metas que puedes cumplir independiente de para quién trabajes.

“¿Qué pasaría si quisiera rendirme, si quisiera dejar de hacer arte?” – Fernanda Frick

¿En qué momento nació Fernanda Frick Studio?

Justo luego de terminar Here’s the Plan, decidí armar una empresa para poder tomar trabajos que llegaran gracias al corto. Pero la verdad se mantiene como un estudio boutique de manera virtual (incluso antes que Covid, de hecho, la mitad de Here’s the Plan se hizo sin oficina física) donde tomamos trabajos esporádicamente y tenemos más posibilidades de optar a fondos estatales como fondos de Corfo o ProChile. Pero me gusta mantener la empresa flexible.

¿Qué opinas del talento de lxs artistas latinxs? ¿Crees que el no hablar inglés sea un impedimento para ellxs o el arte por sí sólo funciona en los proyectos internacionales?

Creo que hay mucho talento en latinoamérica y además mucha resiliencia por los pocos recursos que tenemos para aprender aquí. No solo en términos de estudio, si no que imagina que llegar a trabajar a una empresa y la empresa solo existe hace un par de años entonces incluso los más experimentados tienen a lo más 10-15 años de experiencia.

Comparado con un estudio afuera donde a veces tu supervisor puede ser un industry veteran que ya lleva 20-30 años y puede traspasarte mucho de ese conocimiento. Entonces a veces esa brecha va aumentando de manera casi exponencial. Pero en contraste, me gusta que como aquí no está todo tan estandarizado, hay oportunidades de innovar, romper moldes y no seguir pensamientos preconcebidos sobre cómo hacer las cosas.

Personalmente sí creo que es fundamental saber inglés. Porque en general afuera los procesos y las maneras de comunicación están super estandarizadas y es importante poder lidiar con eso. Aunque he escuchado historias de gente que se maneja bien con el traductor de google jajaja. A eso me refiero con resiliencia, al final siempre hay caminos.

Por último, ¿Qué consejo le das a las personas que apenas están estudiando o están interesadxs en entrar en la industria?

Que no se estresen tanto intentando conseguir un “dream job” o alguna visión arbitraria de “éxito”, ¡si no que disfruten lo que hacen en el presente! Porque aunque suene cliché, es una carrera muy larga y lenta y hay que disfrutar el camino.

@ferfrick

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♬ Up Beat (Married Life) – Kenyi

Y con esto terminamos la entrevista, ¡mil gracias Fer por tu tiempo! Y recuerden seguirla en Tik Tok para conocer sus interesantes consejos para ser unx gran artista.
¡Gracias por leer!